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El turismo constituye en España uno de los principales motores de la actividad económica del país. Por ello, se ha querido dotar de mecanismos adecuados, con el fin de preservar los derechos de los consumidores y usuarios, que entre otros medios, eligen el acceso al uso del transporte aéreo, resultando notoria la concurrencia de las principales incidencias que esta actividad presenta, y en la cual quisiera centrarme, para hacer mención a losderechos de los pasajeros ante los retrasos de sus vuelos.   

Si bien, a los retrasos derivados del transporte aéreo internacional cabe establecer principalmente, un marco jurídico sostenido por dos regulaciones: por un lado, el Convenio de Montreal, que precisamente hace reserva expresa en sus artículos 17 a 37 a la “Responsabilidad del transportista y medida de la indemnización del daño”, y de otro, dentro del marco de la Unión Europea, el Reglamento 261/2004 en sus artículos 1 y ss., aplicable entre otros, a los“derechos de compensación  y asistencia que tienen los pasajeros aéreos en casos de gran retraso”. Remito a título ilustrativo a sentencias como  Bundesgerichtshof; Sturgeon; Nelson, etc del TJCE.

Para una mejor comprensión, es preciso definir conceptos que son clave:

Debemos deducir por retraso, el pronóstico a un retraso (valga la redundancia) por parte del transportista aéreo encargado de efectuar un vuelto, respecto de la hora de salida prevista. De ese modo, y no puede ser de otra manera, salvo que se hubiesen adoptado todas las medidas necesarias para evitar el daño, o que les hubiese sido imposible, será responsable en esos otros casos el transportista, garantizando así  la protección de los pasajeros y limitando la responsabilidad a los daños a una cantidad de 4.150 derechos especiales de giro por pasajero, sin  perjuicio de que estos puedan pedir reparación a cualquier persona,  incluido a terceros que hayan podido ocasionar este retraso.

Por lo anteriormente citado, es necesario entender por destino final aquel destino que figura en el billete presentado en el mostrador de facturación o, en vuelos de conexión directa, determinando la distancia en base a este último destino.

El artículo 6 del Reglamento viene a establecer unas franjas idóneas para acotar el derecho a ser compensados, en base a los siguientes términos:

  1. a) Retraso de dos horas o más, en vuelos de 1.500km o menos
  2. b) Tres horas o más, en vuelos intracomunitarios de más de 1.500 kms, y de todos los demás vuelos entre 1.500 y 3.000kms.

Puede darse asimismo, un derecho al reembolso o a un transporte alternativo (salvo que el vuelo carezca de razón de ser, pudiendo exigir un vuelo de vuelta al primer punto de partida lo más rápidamente posible), así como tener un derecho a la atención, que pudiere consistir en recibir comida y refrescos suficientes y/o alojamiento y transporte cuando resulte necesario.

Este derecho a compensación viene justificado por la perdida de tiempo irreversible y otros inconvenientes análogos que haya podido sufrir el pasajero.

En cuanto a los importes de las compensaciones, según la distancia recorrida, el Reglamento viene a establecer cuantías de 250, 400 y 600 euros, pudiendo reducirse en un 50%, cuando el retraso del vuelo sea inferior a cuatro horas.

En resumidas cuentas, quizá, uno de los principales problemas que se presentan, además de los complejos trámites administrativos que hacen desistir de actuaciones legales a los perjudicados en la mayoría de los casos, son la demora en las resoluciones para las reclamaciones, y las desestimaciones en primeras instancias. Aprovechando el verano como época estival idónea para poder realizar viajes en transporte aéreo a distancias considerables, no viene de más conocer los derechos que le asisten, y que puedes ejercer ante cualquier incidente que pueda ocurrir.

Para todo lo demás, ¡siéntense y disfruten de su vuelo!