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¿Qué ocurre cuando de manera sorpresiva, encontramos que nuestra imagen personal se encuentra alojada en las redes sociales, para un fin determinado y, más importante si cabe, no haber mediado nuestro consentimiento?

En distintos artículos publicados sobre el derecho de internet y redes sociales, ya hemos hecho mención expresa a la importancia que tiene la solicitud de autorización para la publicación de las mismas. La Constitución Española y la Ley Orgánica al Derecho al Honor, a la I intimidad Personal y Familia y a la Propia Imagen, vienen a prohibir cualquier tipo de “captación, reproducción o publicación por fotografía, filme u otro procedimiento, de la imagen de una persona en lugares a momentos de su vida privada o fuera de ellos…salvo que sea autorizado por Ley o cuando el titular del derecho hubiere otorgado consentimiento”.

Recientemente, el Tribunal Supremo caracteriza el derecho a la propia imagen como un “Derecho de la personalidad, derivado de la dignidad humana y a proteger la dimensión moral de las personas…impidiendo la reproducción o publicación de la imagen por un tercero, sea cual sea la finalidad (informática, comercial, científica, etc.) perseguida por quién la capta.”. Especial mención a las posibles consecuencias penales que pueden derivarse por vulnerar dicho precepto, en tanto en cuanto, pudiera derivar en un delito o falta contra la integridad moral que puede ser resultado cuando de forma reitera y con ánimo de menoscabar la misma, mediante comentarios ofensivos sobre la persona lo que puede dar lugar a sentimientos de angustia, inferioridad, humillación, etc. Este último caso lo vemos con frecuencia en el uso no responsable por menores de edad, publico objetivo de determinadas redes sociales.

Acción-Reacción ante estas circunstancias:

1º) Haber mediado nuestro consentimiento (expreso o tácito) en un momento anterior en el tiempo a la puesta en conocimiento de nuestra imagen en cualquier red social, sin consentimiento.

2ª) Tan pronto como tengamos conocimiento de ello, hacer saber a quién ha subido dicho archivo/documento,  nuestra más absoluta oposición a que para el fin determinado salga nuestra imagen, mostrar desacuerdo por cualquier cause interno y demostrar el mismo.

3º) No interponer demanda por vulneración de estos principios fundamentales sin haber procedido expresar nuestro consentimiento u oposición.

Nuestra firma GARÓN ABOGADOS gestionamos y tramitamos sus asuntos en Albacete y Madrid, relacionados con las redes sociales y el uso indebido de su propia imagen, así como los presuntos delitos contra la integridad moral que pueda sufrir por su utilización indebida y desprecio por la persona.